TEXTURAS: NUEVAS DIMENSIONES DEL TEXTO Y LA IMAGEN, nº 2 (Vitoria, 1990-91)
Cuando a comienzos de los 90 Angela Serna fundó en Vitoria la revista Texturas con Antonio Altarrriba, Jesús Camarero, Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Julián Ríos, Julia Otxoa, o Severo Sarduy en el Consejo de Redacción, poco imaginábamos los más jóvenes, que en sus páginas estarían J. G. Lapacherie, Michel Butor, Jan Baetens o Bartolomé Ferrando.
En aquellas charlas interminables en Calaceite arropados por la Fundación Noésis, y vigilados por Ráfols Casamada desde las paredes, acabaría por fraguarse en nuestra retina una correspondencia perdurable entre la poesía, el diseño gráfico o la imagen, que nos habita hasta hoy.
La literatura aleatoria del OULIPO que había inspirado nuestros primeros hipertextos en los albores de lo que fueron los hipergéneros en España (con unos Mac sin disco duro interno que hoy son pieza de museo), nos animó desde aquella comarca de Matarraña, a generar textos aleatorios partiendo del archivo de Georges Perec, a imaginar sonetos burlescos superponiendo hojas segmentadas al modo de Raymond Quenau, o a proyectar haikus en teleprints de carnicero. A cada cual, lo suyo.
Durante los 70 la Fundación Noesis había sido lugar de encuentro de Donoso, García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Carlos Fuentes, Carlos Saura o Luis Buñuel. Una segunda oleada de artistas traería en los 80 cerca de la Cretas turolense (ojo al plural) a Mauricio Wacquez, Jorge Edwards, Bryce Echenique, Juan Marsé, Juan Benet, o el diseñador Yves Zimmerman.
Para Didier Coste, nuestro agradecimiento por encontrar un punto de apoyo y mover el mundo.
FUNDACIÓN NOÉSIS (1982-1996)
El escritor y traductor belga Didier Coste, creó la Fundación Noésis para divulgar e impulsar las artes y artistas europeos, cumpliendo el encargo de su padre de gastar en ello el 60% de su legado. Hizo de Calaceite entre 1980 y 1993 residencia de artistas, y un importante centro cultural hasta su cierre en 1996, víctima de la incuria.